Ladrones
"¡Me lo llevo! ¡Y eso también! Uy, ¡no te importará que coja esto!"
Los ladrones son delincuentes de poca monta pero astutos que no saben tener las manos quietas. Tras tu última detención te implantaron a la fuerza un dispositivo de pacifismo, pero no permitirás que eso te impida intentar ampliar tu colección.
El arte del hurto
A diferencia de otros antagonistas, no meterte en líos es casi obligatorio debido a tu implante.
Solo puedes huir si Seguridad se mete contigo y, como trabajas en solitario, no tienes amigos que te saquen del apuro.
Pero, contra todo pronóstico, lograrás sisar lo que quieras gracias a tu determinación, tu prestidigitación, unas pocas herramientas y tus dedos ágiles.
Los años de experiencia te han dado la capacidad de quitarle rápidamente objetos del cuerpo a otra persona sin que se dé cuenta.
Con un poco de práctica, incluso puedes robarle la cartera y mantener una conversación al mismo tiempo.
Herramientas del oficio
Tienes otros dos ases bajo tus mangas robadas: tu baliza y tu bolsa.
Tu baliza ofrece un viaje seguro a casa para las baratijas que quizá no puedas llevar contigo en la lanzadera de evacuación. Solo tienes que buscar un rincón apartado de la estación donde desplegarla y fijar sus coordenadas en tu escondite.
Todos los objetos relucientes que estén cerca se teletransportarán a tu cámara acorazada cuando termine el turno, con lo que cumplirás tus objetivos.
Sin embargo, si la encuentran, te delatará al instante y permitirá que los demás recuperen con suma facilidad sus pertenencias «desaparecidas». ¡Asegúrate de esconderla bien!
Tu bolsa contiene... bueno, lo que te hayas acordado de guardar. Puedes elegir dos equipos ya preparados que te ayudarán a llevar a cabo golpes más ambiciosos.
La joya de la colección
Tu cleptomanía te llevará lejos. Un día te apetecerá robar unas cuantas figuritas; otro, una máquina industrial.
Da igual. Tarde o temprano, todas formarán parte de tu colección.
Puedes robar objetos llevándolos encima cuando llegues a CentComm. Si no es posible, puedes robar objetos más grandes dejándolos junto a tu baliza.
Puede que algunos de los objetivos más animados no quieran colaborar. Asegúrate de que estén vivos y contigo o junto a tu baliza cuando termine el turno.
Entre las cosas que podrías desear se incluyen, sin limitarse a ellas: